Metodología
La recuperación se construye
desde todas las áreas de la vida
El método de Vértigo Vida une la estructura y filosofía del modelo Minnesota con la precisión de la Terapia Cognitivo-Conductual, aplicadas dentro de un tratamiento integral de adicciones. A esto sumamos trabajo emocional profundo, disciplina, seguimiento continuo, coherencia de equipo y participación familiar.
Creemos en un tratamiento claro, humano, cercano y sostenido, que no promete milagros, pero sí compromiso clínico absoluto, presencia real y el máximo esfuerzo clínico por parte del equipo.
Método Vertigo
Programas de rehabilitación de adicciones desde una perspectiva global e individualizada para recuperar el equilibrio vital
Preguntas frecuentes
Sobre nuestra metodología
La metodología híbrida combina un enfoque urbano (el paciente sigue en su entorno real) con una alta intensidad clínica, evitando el encierro y el aislamiento típico de los centros tipo resort. Se apoya en una síntesis del Modelo Minnesota (enfoque humanista y grupal) y la Terapia Cognitivo-Conductual, trabajando tanto la parte emocional como los patrones de pensamiento y conducta.
En lugar de sacar al paciente de su contexto, el enfoque urbano expone de forma controlada a las situaciones reales en las que tendrá que mantenerse abstinente, lo que reduce el efecto “puerta giratoria” (recaída al volver a la vida diaria). Además, al no asumir costes de alojamiento tipo resort, se priorizan más horas de terapia especializada por euro invertido, aumentando el valor terapéutico de cada sesión.
El deporte se integra como parte de la “neuroquímica del deporte”: rutinas en gimnasio y actividad física ayudan a restaurar la dopamina, mejorar el estado de ánimo y reconstruir la autoestima de forma natural. Este componente físico se diseña como un pilar estructural del plan terapéutico, no como una actividad accesoría, y se coordina con los objetivos psicológicos y emocionales del paciente.
Vértigo Vida trata la coadicción como un elemento clave, implicando activamente a la familia en terapias de pareja y de familia integradas en el currículo semanal. Se trabaja para que los familiares dejen de ser solo observadores y se conviertan en agentes de cambio, abordando sus propios patrones emocionales que, sin querer, pueden mantener el ciclo adictivo.
El centro ofrece un soporte 24/7 como red de seguridad para intervenir en momentos de crisis, con disponibilidad constante del equipo. Este acompañamiento continuo se suma a la terapia individual, grupal y familiar, asegurando que el paciente no se sienta solo entre sesiones y pueda sostener los cambios en su día a día.